Somos Santos y Alejandro, dos estudiantes de marketing de la Universidad de Murcia que decidieron no esperar a graduarse para cambiar las cosas.
Somos Santos y Alejandro, mejores amigos de la carrera. Estudiamos marketing en la Universidad de Murcia y, mientras aprendíamos cómo funcionan las grandes marcas, nos dimos cuenta de algo que nos molestaba mucho: el panorama del marketing en Murcia no era justo.
Estábamos viendo cómo una Región tan nuestra, tan de su gente, estaba siendo devorada por grandes corporaciones, multinacionales y franquicias. Los comercios de barrio — la carnicería de confianza, el bar de la esquina, la tienda donde te conocen por tu nombre — no tenían acceso a las mismas herramientas que las grandes empresas.
Decidimos usar las mismas herramientas que han vaciado las calles para hacer exactamente lo contrario: devolverles la vida.
Así nació beGoodie. Sin esperar a graduarnos. Sin pedir permiso. Con la convicción de que los pequeños comercios pueden competir en la misma liga que las grandes empresas — si tienen al equipo correcto a su lado.
Nuestro modelo es sencillo: calidad de gran agencia a un precio que el comercio local puede permitirse. No somos una agencia de traje y corbata. Somos dos amigos bajando al barro, usando lo que sabemos de tecnología y negocio para que la tienda de tu barrio no solo sobreviva, sino que vuelva a ser el centro de todo.
Queremos que las calles vuelvan a estar llenas y que los mostradores vuelvan a tener alma. Porque estamos convencidos de una cosa: lo de siempre, siempre será lo mejor.
Creatividad, contenido y ejecución. Alejandro lidera la parte creativa de beGoodie — desde la identidad visual de los clientes hasta la estrategia de contenidos. Estudiante de Marketing con una visión clara de cómo comunicar lo local en el mundo digital.
Marketing, estrategia y visión de negocio. Santos lidera la dirección estratégica de beGoodie y la relación con los clientes. Estudiante de Marketing en la Universidad de Murcia apasionado por el comercio local y por demostrar que lo pequeño puede competir con lo grande.
Queremos que los mostradores vuelvan a tener alma, que la gente vuelva a su barrio y que los comercios de toda la vida no solo sobrevivan — sino que vuelvan a ser el centro de todo.